Estás escuchando "DEJA VU"

Mostrando las entradas con la etiqueta 30 años. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta 30 años. Mostrar todas las entradas

sábado, septiembre 08, 2012

Luis Miguel sigue el festejo



CIUDAD DE MÉXICO, 8 de septiembre.- El cantante Luis Miguel celebra este año 30 años de trayectoria artística, la cual comenzó a escribirse en 1982, con 12 años de edad, con el disco 1+1=2 enamorados.

Durante tres décadas de trabajo ininterrumpido, el artista ha lanzado 30 discos, entre las producciones inéditas y las recopilaciones, filmado dos películas y recibido distintos reconocimientos que incluyen el Grammy y el Latin Grammy.

Aunque el cantante es muy hermético en cuestión de celebraciones y de su vida privada, los festejos por este aniversario comenzaron el pasado 24 de febrero con un concierto ofrecido como parte del Festival de la Canción de Viña del Mar en Chile, seguidos de otros como el que realizó para inaugurar la Arena Ciudad de México en nuestro país.

Continuaron el pasado 30 de agosto, con el primer concierto a beneficio que ofreció. El show fue para ayudar al Hospital de los Niños del Centro de California (Children’s Hospital Central California), que se llevó a cabo en el Save M art Center, en la ciudad de Fresno.

Pero el clímax de estas celebraciones serán los conciertos que ofrecerá en el T he Colosseum A t Caesar’s Palace, en Las Vegas, en donde estará del 13 al 15 de septiembre.

La primera vez que Luis Miguel cantó en público fue durante la boda de la hija del entonces presidente de México José López Portillo, en 1981, gracias al apoyo del entonces jefe de la policía de la Ciudad de México Arturo Durazo Moreno, que era amigo de su padre Luis Rey.

Pero fue en 1982 cuando comenzó su carrera al firmar su primer contrato con la compañía disquera EMI Capitol.

“Su primera etapa como cantante juvenil fue brillante, compitiendo con grupos como Menudo, Los Chamos, Los Chicos, más tarde Timbiriche y después colocándose como uno de los cantantes románticos más exitosos de habla hispana”, aseguró el crítico musical Jaime Almeida.

“Su estilo es inconfundible. Su capacidad para interpretar conecta con la emoción del público y ha sabido manejar su carrera con inteligencia. No ha saturado su imagen y por eso todavía vende todos los boletos de los lugares en los que se presenta.

“He estado cerca de su carrera en diversos momentos. Su debut ante los medios fue en la XEW por radio y me tocó estar presente, por lo tanto puedo decir que la década de los 80 fue una etapa de renacimiento para los intérpretes de México, y Luis Miguel fue uno de los más destacados”, agregó Almeida.

En opinión del especialista, el aporte que el hijo de Luis Rey y Marcela Basteri le ha dado a la música, consiste en haber grabado canciones que han permanecido en el inconsciente de miles de personas, quienes las relacionan con sus vivencias, amores y desamores en particular.

“Su aporte es haber generado muchas canciones que se han asociado con la emoción, las vivencias y los recuerdos de por lo menos dos generaciones y su importancia consiste en que cada vez que uno las oye, vienen las emociones asociadas a ellas”, agregó.

En 1986, lanzó Soy como quiero ser, con el cual comenzó su colaboración con el productor y compositor Juan Carlos Calderón, con quien después hizo mancuerna en otros temas como La incondicional, Amante del amor y Amarte es un placer, entre otros.

Romance, en 1991 fue el disco que significó una alianza con Armando Manzanero, la cual se prolongó por varios álbumes.

“Armando Manzanero ha sido guía de muchas estrellas, como lo fue en su momento de Angélica M aría y aportó la guía inicial para José José. La etapa más resonante de Luis Miguel está relacionada con la producción artística de Manzanero.

Si tuviera que escoger su mejor alianza creo que sería ésta”, sostuvo el crítico.

El inicio del éxito
De acuerdo con Almeida, en la década de los 80, hacía falta un artista que conectara con esta nueva generación.

“En esa década se estaba incorporando a la sociedad con gran fuerza una nueva generación de preadolescentes que reclamaba su propia música, con artistas de su propia edad y ahí apareció Luis Miguel. La generación anterior tuvo a Juan Gabriel, José José, Lupita D ’Alessio, Enrique Guzmán, artistas que representan musicalmente un cambio de estafeta generacional y a él le tocó hacer eso”, indicó.

¿Sin arriesgarse?
Si bien muchos han criticado que el cantante no se arriesga a la hora de probar con distintos géneros musicales, Luis Miguel ha defendido su trabajo, señalando que ha interpretado lo mismo pop, que ranchero (México en la piel), que big band (Navidades), boleros (la serie de Romances) e incluso baladas (Cómplices).

“Sería como decir que quien vende refrescos de cola, se ha estancado haciéndolo. Creo que no se ha estancado. M e parece inteligente, si uno analiza su carrera ha tenido muchas etapas, tiene hasta un disco estilo Elvis, con mariachi, con big band, navideñas, pop, los discos de romance, que no son necesariamente boleros, porque canta tangos.

“Ha tenido tantos éxitos en sus 30 años de carrera que cuando se presenta en un concierto no le alcanza el tiempo para cantarlos todos. Por lo tanto, como otros artistas, no se puede dar el lujo para presentar novedades de forma muy frecuente”, indicó Almeida.

Vida... ¿privada?
Luis Miguel prefiere mantener su vida personal en privado y por lo general se encuentra acompañado por un equipo de seguridad y busca estrategias para distraer a paparazzi y reporteros.

Es padre de tres hijos, una mujer y dos hombres, siendo la mayor M ichelle Salas, quien nació el 13 de junio de 1989 de su relación con Stephanie Salas; Miguel, que llegó a este mundo el 1 de enero de 2007 y Daniel, que nació el 18 de diciembre de 2008, estos dos últimos frutos de su relación con la actriz Aracely Arámbula.

“Los artistas están para cantar. Tienen que provocar emoción entre quienes los escuchamos”, finalizó Almeida.

jueves, febrero 23, 2012

Luis Miguel hace historia en Viña del Mar



El cantante mexicano Luis Miguel arrasó esta madrugada en el Festival de Viña del Mar al presentar un concierto que suscitó el fervor del público, que lo premió con tres Gaviotas, un hecho sin precedente en el certamen.

El intérprete se convirtió en el primer artista en la historia del Festival de Viña en recibir una Gaviota de Platino, la cual le fue entregada por la alcaldesa de Viña del Mar, Virginia Reginato, tras un show de 90 minutos en el que repasó sus grandes éxitos.

Antes, ante el clamor del público, había sido premiado con dos Gaviotas, de plata y oro, y la alcaldesa le entregó en el escenario las llaves de la ciudad, otro gesto inédito en el Quinta Vergara, balneario ubicado 100 kilómetros al noroeste de Santiago.

"Esta ciudad te va a esperar siempre, siempre, para que vengas más seguido, que no pasen tantos años porque te queremos mucho", le dijo Reginato, mientras el cantante agradeció al público "de todo corazón".

En lo que fue la velada inaugural del Festival de Viña 2012, Luis Miguel ofreció un show en el que a lo largo de una hora y media cantó sus éxitos románticos en medio de la euforia de más de 10 mil personas que colmaron el tradicional escenario chileno.

Desde las baladas-pop "Suave" y "O tú o ninguna", hasta los boleros "Por debajo de la mesa" y "No existen límites", la audiencia de la Quinta Vergara coreó las letras con el intérprete, quien se presentó vestido con traje, camisa y corbata negros.

El astro mexicano, considerado por la crítica chilena como el más importante cantante latinoamericano, se esforzó por desquitar en el escenario el millón de dólares que cobró por el show, cifra histórica que nunca se había pagado a un artista en los 53 años del Festival.

El punto negativo fueron los problemas de audio que el mismo cantante se encargó de evidenciar con las constantes señas que hacía a los técnicos encargados del audio, lo que en nada pareció importar al fiel público que acudió a verlo a la Quinta Vergara.

El espectáculo comenzó a la 01:05 horas locales de este jueves (04:05 GMT) y se prologó hasta las 02:40 (05:40 GMT), lapso durante el cual las canciones de Luis Miguel fueron acompañadas de manera constante por gritos delirantes.

El ganador de 10 premios Grammy, quien ha vendido 123 millones de discos en el mundo, agotó desde hace dos meses la boletería de la velada y a última hora en internet se ofrecían en reventa entradas de hasta 800 dólares cada una.

En lo que fue su cuarta presentación en la Quinta Vergara, la última de ellas hace 18 años, Luis Miguel demostró su conexión con el público femenino, que a lo largo de la noche le coreó: "mijito rico", "mijito rico", un piropo muy propio de las mujeres chilenas.

El intérprete agradeció a los asistentes a la Quinta Vergara sus 30 años de carrera, los cuales conmemora en la gira de conciertos que cumple este año, y dijo que en Chile "se queda un pedazo de mi corazón".

"Gracias por estar conmigo, gracias por compartir, es un gran honor, un gran placer, un gran privilegio el poder compartir nuevamente con ustedes", expresó el intérprete de 41 años, quien fue acompañado por una orquesta de 11 músicos y una corista.

El show de Luis Miguel fue precedido por una presentación del cantautor argentino Diego Torres, quien fue premiado por el público con dos antorchas, de plata y oro.

En el arranque de este año el Festival de Viña del Mar, se rindió un homenaje al fallecido animador Felipe Camiroaga, quien murió el año pasado en un accidente aéreo que enlutó al país.

El Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar 2012 es transmitido por televisión a 18 países latinoamericanos y Estados Unidos, y por segundo año es conducido por los animadores Rafael Araneda y Eva Gómez.

Luis Miguel se lleva todo y más en el Festival de Viña

El cantante mexicano Luis Miguel, conocido como “El Sol de México” se presenta en el 53 Festival de la Canción de Viña del Mar en Viña del Mar, Chile, el miércoles 22 de febrero de 2012.  Foto: Jorge Saenz / AP 

VIÑA DEL MAR, Chile -- El "Sol de México" arrasó en la primera noche del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar.

Luis Miguel, uno de los artistas más esperados del festival, no sólo se llevó la Gaviota de Plata y la Gaviota de Oro sino que recibió la primera Gaviota de Platino, entregada personalmente por la alcaldesa de la ciudad, Virgina Reginato. Como si los galardones no fueran suficientes, la alcaldesa también le entregó emocionada las llaves de la ciudad.

El cantante generó la ovación del público que se le entregó desde que puso un pie en el escenario.

"Se queda un pedazo de mi corazón aquí en Chile y en Viña del Mar", dijo Luis Miguel.

El astro nacido en Puerto Rico y nacionalizado mexicano es un conocido de la Quinta Vergara y por eso eligió el recinto para comenzar con la celebración de sus 30 años de carrera artística. Su primera actuación en el festival fue en 1984 cuando tenía sólo 13 años.

Tras 18 años desde su última presentación en Viña del Mar, Luis Miguel gozó cerca de hora y media en el escenario en el concierto que cerró de la jornada, el cual comenzó a la una de la mañana, hora de Chile. En el espectáculo el cantante repasó los temas más importantes de su carrera haciéndole guiños a sus admiradores que llenaban el lugar desde la galería hasta los palcos.

"¿Cómo está mi gente de arriba?", preguntó generando el griterío total del público, compuesto principalmente por mujeres, de todas las edades, que le corearon el tradicional estribillo chileno de "mijito rico, mijito rico".

Vestido enteramente de negro y muy bronceado, el cantante abrió su actuación con el tema "Te propongo esta noche", que fue seguido por el éxito "Suave". El espectáculo tuvo muchos juegos de luces y salvo algunos arreglos que el astro le pidió a su sonidista, el concierto transcurrió sin interrupciones.

Luis Miguel repasó sus primeros éxitos como "Decídete", "La chica del bikini azul" e "Isabel" en un popurrí. Sus interpretaciones de boleros tampoco faltaron, el público coreó "La barca", "Somos novios" y "Tres palabras". Mientras que una imagen de Frank Sinatra lo acompañó cuando entonaba "Fly with Me".

La voz y la presencia de Luis Miguel en el escenario hicieron olvidar todas sus exigencias con los organizadores del festival así como su hermetismo con la prensa y los admiradores antes del concierto.